martes, 15 de noviembre de 2011

Palenque: Libertad y sincretismo religioso

San Basilio de Palenque: Libertad y sincretismo religioso.

Andrés Mauricio Zambrano Lozano.

La religión constituía el centro dominante de la protesta cultural del africano, reducido a la esclavitud, bautizado y occidentalizado a la fuerza...
ROGER BASTIDE.

San Basilio de Palenque en el departamento de Bolívar, es uno de los lugares más representativos de la resistencia africana en territorio colombiano durante la época de la Colonia española, pero además desde sus orígenes se ha caracterizado por ser el epicentro donde el sincretismo religioso ha servido como base para constituir una comunidad que aún mantiene vigente la herencia de sus ancestros. De ese legado cultural que dejaron los primeros palenqueros traídos del África, los “doctrinales” o sacerdotes quienes los acompañaron y apoyaron en sus luchas por la libertad, nace una percepción de hombre, de la naturaleza y la espiritualidad, que además ha servido para simbolizar la lucha de las comunidades afrocolombianas por la abolición de la esclavitud, la convivencia, la reivindicación de las etnias y el reconocimiento de la diversidad cultural de la nación.

En contexto:
El africano fue arrancado de su tierra como una zanahoria de su huerto, todo para traerlo a trabajar bajo el sometimiento de los españoles en las nuevas tierras.
Fue entonces cuando en medio de los trabajos forzados y la opresión, los cimarrones de origen angoleño, se rebelaron contra el yugo de sus amos, huyendo de los centros urbanos a los campos y sobre todo a regiones apartadas preferiblemente costeras, donde formaron unas empalizadas que se les denominaría palenques o quilombos y que les servirían de refugio y defensa contra los europeos.
Con el paso del tiempo en estos resguardos se fue constituyendo una sociedad que respondía a la necesidad que tenían los individuos de defenderse, alimentarse, protegerse y sobre todo desarrollar su cultura de forma libre y soberana como lo hacían en África.
Era en esa época cuando Benkos Bioho, el gran cimarrón, apareció como el libertador de su pueblo, ya que fue el quien organizó los diferentes palenques, configuró las formas de resistencia militar y fundamentó las bases políticas para negociar con las autoridades coloniales; tal vez fue el primer prócer de la independencia nacional, el primer guerrillero y el primer héroe de nuestra historia.
Estatua de Benkos Bioho el líder fundador de San Basilio de Palenque1.
Bioho había elaborado un plan de inteligencia militar para poner en sobre aviso a las comunidades de la cercanía de los blancos europeos, además de ser el impulsor del rescate de esclavos de las haciendas para luego llevarlos a vivir a la tierra prometida para ellos, donde gozarían de total libertad con los suyos. Con el tiempo los palenqueros se hicieron imposibles de esclavizar de nuevo.
Fue San Basilio de Palenque fundado por el gran cimarrón y su ejército de rebeldes esclavizados.
El único palenque que de esa época sobrevive hasta nuestros días, es precisamente el ubicado a 50 kilómetros de lo que hoy conocemos como Cartagena de Indias, San Basilio que además es recordado por ser el primer territorio libre de la corona española declarado en América Latina en el siglo XVII. Todas gracias no solo a las luchas militares que sirvieron para la consolidación de la cultura en estos territorios.
En la actualidad tiene una población aproximada de 3.500 habitantes, en el año 2005 fue declarado un patrimonio oral e inmaterial de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura UNESCO.

El lugar cultural y el sincretismo religioso.
El desarrollo cultural de los palenquerod fue uno de los mecanismos identitarios y de defensa más fuertes, fue el lugar desde donde los esclavos sublevados se diferenciaron de sus captores pues desarrollaron su propio sistema de creencias. Los canticos, los bailes, y sobre todo los rituales religiosos, además de la transmisión de una generación a otra de relatos y costumbres que elaboraron el centro dominante de la protesta y el desarrollo de su nuevo terruño.
La religión jugó un papel muy importante en la libertad de los africanos, pues fue en ella donde encontraron no solo un refugio espiritual para los tiempos difíciles, sino que además fue una protesta frente a la ideología absolutista que los ibéricos estaban implantando en tierras americanas.
Los insurrectos traerían del ‘continente negro’ sus creencias, mitos y ritos, pero además estas se mezclarían con conceptos propios del cristianismo, lo que daría como resultado un sincretismo religioso.
Originalmente, los africanos traerían consigo el animismo, que recoge diferentes creencias en las que tanto los objetos de uso cotidiano o aquellos que eran reservados para ocasiones especiales, como tambien cualquier elemento de la naturaleza (montañas, ríos, el cielo, la tierra, lugares determinados, rocas, plantas, animales, árboles, etc.) están dotados de alma y son venerados o temidos como dioses.
Con el contacto que hubo entre las culturas afro y europea, los esclavos fueron adquiriendo valores cristianos, como la veneración a los santos y la creencia en Dios. En las batallas que los cimarrones libraron contra quienes querían ser sus amos, fueron apoyados por doctrinales o sacerdotes católicos, quienes no solo eran guías espirituales, sino colaboradores en el proceso de liberación.
El origen del nombre San Basilio, se dio cuando una efigie estaba siendo transportada desde el pueblo de San Agustín de Playa Blanca, pero a la entrada del palenque ésta se quedó atascada en el barro y no fue posible desenterrarla. Para los cimarrones se trató de un mensaje divino, razón por la cual decidieron incluir el nombre de este santo cristiano, en el de Palenque.

Su cosmovisión: el Lumbalú.
Todas las expresiones culturales en Palenque representan hoy y ayer, una forma propia de percibir y vivir el mundo, el hombre, la naturaleza y la espiritualidad.
Todo ello se expresa con los cantos de Lumbalú, que es una ceremonia de carácter fúnebre y ritual que se desarrolla en los velorios. Su idea se desarrolla al rededor de la evocación de los muertos, se hace con la idea de rememorar los orígenes africanos de la comunidad.
Uno de los ancianos del cabildo (la institución política y religiosa más importante de la comunidad palenquera) pregona la muerte de quien ha fallecido. El pregón se realiza para convocar a la comunidad al velorio mediante un toque especial del tambor de nombre pechiche. Una vez que se ha reunido la gente, se da inicio del canto - lloro responsorial, en el que alternan el solista de voz principal y el coro. Las palmas de las manos y los toques del tambor yamaró. Éste se caracteriza por presentar la conexión de elementos recitativos, canto y golpes rítmicos de los percutores. Durante este ritual las mujeres bailan con pasos cortos alrededor del cadáver, ejecutando movimientos de vientre e movimientos rítmicos con los brazos; algunas de ellas se llevan las manos a la cabeza mientras cantan y actúan:
Chimilango, chimilangocho María Langó ri angola,guán cún cún me ñamo lloguán cún cún me re ñamar,cuando sota caí ma mujé¡E li le loo!¡E li le loo!Chimila ri ri angongo...Chimilango ta ñangando...2
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En esta forma particular de ellos de ver el mundo, se encuentran en permanente diálogo lo natural con lo sobrenatural, lo real y lo no real, el palenque de acá (regido por la naturaleza, plano terrenal) y el palenque de allá (regido por el creador, plano espiritual). Un ejemplo de ello se halla en la medicina tradicional que tiene en cuenta tanto la problemática física como la situación espiritual del sujeto, que se relaciona con ésta y combina pócimas, cataplasmas, baños o sobos con rezos secretos (porque no es conocido por el común de las personas) para hacer frente a los problemas espirituales.
Cabe resaltar que en ésta es fundamental además la utilización de plantas medicinales a las que les atribuían poderes milagroso, plantas tales como: la verbena, toronjil, matarratón, yerbabuena, anjica, escobilla, orégano, cascarilla, la capitana, anamú, eucalipto, hojas de achiote, de guanábana, de almendra, bicho, tabaco, guarumo, árnica, cola de babilla, cola de caballo, yantén, salsaparrilla, bordo, cruceta, paraíso, hombresolo, colicencio, sangrina buena, sangrina mala, babaco, sicuí, hígado de cotea, cerbatana mora, juan de la verdad, sábila, cadillo de bolsa, cierrateputa, cañaemico3.
En todos estos rituales se puede evidenciar el importante lugar de la mujer y de las abuelas, ya que incluye los procedimientos rituales del velorio y constituye uno de los ejes más auténticos de la religiosidad palenquera.

Como conclusión.
La religiosidad y la cultura de los palenqueros constituyen una forma original y única de ver el mundo y de entender el universo no material, además de ser un rasgo identitario y de protesta que surgió en un contexto donde los cimarrones, en busca de la abolición de la esclavitud, se agruparon en diversas zonas del país, teniendo como la más importante a San Basilio.
Es entonces San Basilio de Palenque no solo un territorio en la geografía nacional, sino un pueblo con un origen libertario, que se destaca por su originalidad cultural e histórica.



Bibliografia

1. http://www.colarte.com/recuentos/Colecciones/Bolivar/SanBasilio.htm(ColArte, 2010)

2. http://www.colombiaaprende.edu.co/html/etnias/1604/article-85706.html (Atalas de culturas afrocolombians, Musicas tradicionales y contemporáneas, sin fecha)

3. http://www.rimisp.org/getdoc.php?docid=10227 (Periódico El Universal, Junio 10 de 2007)











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